Reseña
Basándonos
en el texto de Morales Hernández, A (s.f). 2014. Podemos empezar de la
siguiente manera: Al término de la Revolución Mexicana, comienza una nueva
etapa de transformación de la sociedad en México, bajo las premisas de los artículos 3°, 27°,
73°, 82°, 127° y 130° de las Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, con el propósito de una economía de libre competencia, donde la
industria y el comercio tuvieran mayores márgenes de desarrollo y
competitividad.
El Gobierno de Obregón, formuló un
proyecto de Educación Pública Nacional y Popular, bajo la rectoría del Estado,
haciendo una educación con las premisas fueran: emancipación, liberación y
capacitación para el trabajo moderno, lo que llevo al estado a organizar y
estructurar un proyecto de educación que exigió la creación de una nueva Institución:
la Secretaria de Educación Pública en 1921.
José Vasconcelos, su creador y primer
secretario, instrumento campañas de alfabetización fundado las Casa del Pueblo,
Misiones culturales y Escuelas Normales Rurales, con un objetivo común: la
liberación mental, económica y social de millones de mexicanos que padecieron
la opresión. Así la educación tenía la tarea fundamental de organizar y mejorar
el trabajo en el campo para sentar bases de un nacionalismo político, económico
y social.
Durante el periodo
presidencia de Manuel Ávila
Camacho, el estado mexicano hace suyo el Modelo Desarrollista, con la necesidad
de crear un nuevo proyecto de Educación Nacional, de 1940-1970, el estado
formulo un proyecto de educación que se conocería como la “Escuela de la Unidad
Nacional”, el cual se expresaría con diferentes nombres a lo largo de 30 años
con uno objetivo en común la formación de un nuevo mexicano y la preparación
técnica eficiente de un ser para manejar con destreza la nueva tecnología.
Con Octavio Vejar Vázquez se suprimieron
las escuelas Regionales Campesinas, se elaboró una ley Orgánica de educación,
para reglamentar el artículo tres de la Constitución, con nuevos planes y
programas, métodos de enseñanza y contenidos, con el objetivo de borrar
desigualdades. La escuela rural fue sustituida por una escuela donde lo urbano,
la idea de progreso y conocimiento predomino sobre el desarrollo del campo.
Entre 1944 y 1946 el modelo educativo desarrollista
de la unidad nacional empezó a tener cuerpo, logrando se establecer las bases
para la constitución del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Durante la presidencia de Miguel Alemán
Valdez, destaca la creación de “Ciudad Universitaria”, Ciudad Politécnica de
Santo Tomas, del Instituto Nacional Indigenista y del Instituto Nacional de la
Juventud.
Ruiz Cortines nombro Secretario de Educación
a José Ángel Ceniceros, único profesor normalista en este cargo, quien estableció
la Escuela de la Mexicanidad, con el propósito de desarrollar fuertemente
desarrollar sentimientos hacia el mexicano, lo mexicano y la formación moral y
cívica para consolidar a la familia mexicana.
Durante la presidencia de Adolfo López Mateos
y el regreso de Jaime torres Bodet, se creó el Plan para el Mejoramiento y
Expansión de la Educación Básica (Plan de Once Años) , comprometiendo a los
sexenios de 1958-1964-1970 a resolver de modo definitivo los problemas
educativos, con el propósito de que ningún niño de edad escolar de 6 a 14 años
de edad debí estar fuera del aula y mantener la satisfacción de la demanda real
y hacer que todos los inscritos terminen su escolaridad primaria.
Se reorganizaron por áreas planes, programas,
contenidos y métodos de enseñanza, así como la edición de libros de texto
gratuito y obligatorio para cada uno de los seis grados, bajo la responsabilidad
de la Comisión Nacional de Libros Gratuitos. En 1965, el plan es
reforzado con el principio de "aprender haciendo y enseñar
produciendo", creándose los Centros de Capacitación para el trabajo
industrial; la Radio Primaria y la Educación Secundaria por televisión.
Hacia 1970, el promedio nacional de escolaridad era
tan sólo de tres años; y la calidad de la educación se alejaba por mucho de
responder a las exigencias del desarrollo nacional.
El régimen de Luis Echeverría propuso un nuevo modelo de desarrollo
político (la solución somos todos), en lo económico (desarrollo compartido y
alianza para la producción) y en el ámbito educativo: reforma educativa y
educación para todos.
El Estado formulo un plan de Reforma Educativa que
condujera hacia un cambio profundo, no sólo en cuanto a planes, programas,
métodos y contenidos en cada uno de los niveles de la pirámide educacional,
sino también en lo referente a Leyes, normas, reglamentos, este debía atender
lo jurídico, lo organizativo, lo integral, lo académico, lo humano, lo
social. Las instituciones se reorganizaron en cuatro grandes universos:
la educación humanística, la educación técnica, la educación normal y la
educación para el desarrollo del campo y la explotación de los recursos del
mar.
Se crearon el Centro de Didáctica, el Centro de
Nuevos Métodos -UNAM- y la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de
Educación Superior -ANUIES-.
La SEP constituyó las escuelas secundarias técnicas,
cuya continuidad en la línea, lo representarían los Centros Tecnológicos y las
escuelas superiores: el Centro de Estudios Avanzados, y el Consejo Nacional de
Ciencia y Tecnología –CONACYT, buscando profesionales bien preparados y
comprometidos con la política de desarrollo económico e industrial.
El Estado se dio la tarea de formular un programa
de formación docente, avanzando a la verdadera profesionalización del ejercicio
docente, lo que condujo elevar formalmente los estudios normalistas de
educación preescolar, primaria y de especialización a la condición de
Licenciaturas.
La preocupación de elevar la producción del campo y
del mar, se manifestó al transformando las Escuela Superiores de Chapingo,
Hermanos Escobar y Antón Lizardo a Universidades Agrícolas.
En
1974-1975 fue conveniente organizar la educación extraescolar, instaurando el Plan
Nacional de Educación para Adultos y la promulgación de la Ley Federal de Educación
para Adultos, buscando establecer una infraestructura para responder a los tres
imperativos básicos: alfabetización, educación primaria y secundaria.
La escuela es y será el especio y guía del
desarrollo humano, considero que la institucionalización se dio en México
a partir del sistema desarrollista, pues los cambios o proyectos
económicos que realice el Estado, involucran el área educativa desde cualquier
parámetro.
Fuentes de consulta.
Morales
Hernández, A (s.f). Estado, modernización y educación.
(Documento editado para la Licenciatura en Educación e Innovación Educativa,
inédito).UPN: 2014.

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